El sol del amanecer reesplandece sobre la capital de Japón. Como en cualquier parte del mundo, la rutina y el ritmo de la vida moderna rigen las vidas de millones de almas: trabajar o estudiar.
En el templo Hikawa, Rei ya terminaba de desayunar, cuando en ese instante, Nicholas se le aparece.
Nicholas- -Nervioso (NOTA: Como siempre)- Ehhh, buenos días, Señorita Rei.
Rei- Buenos días, Nicholas. ¿No crees que es demasiado temprano para que te levantes?
Nicholas- Claro que no. Un buen aprendiz debe hacer lo que debe hacer. Si no entreno como debo, nunca podré ser un buen sacerdote.
Rei- -Se rie burlonamente- Tonto. Bueno, tengo que irme. Nos vemos -se pone sus zapatos y sale al exterior-.
Nicholas la ve salir por la puerta, y se da la vuelta, pero de pronto, oye un grito de Rei, y sale corriendo para ver que sucedio.
Nicholas- ¿Qué sucede? Por que... -sus palabras fueron cortadas por lo que estaba viendo: un enorme robot en el patio: un Centinela-. ¿Qu.., qu.., qué, qué es eso?
Rei- No lo sé. Pero, lo mejor es que no estemos aquí -ambos comienzan a avanzar atrás, pero el Centinela los amenaza con su brazo-.
Centinela- Alto. Por órdenes del gran amo Caos, Tokio es una de los puntos clave. Por lo tanto, nadie, ni mutante, ni humano tiene permiso de entrar o salir esos lugares -Rei y Nicholas lo ignoran, y al instante, entran al templo. Ahí dentro...-.
Rei- ¿Qué diablos era esa cosa?
Nicholas- -Toma a Rei por los hombros- Escuche, Señorita Rei. Tengo un mal presentimiento, así que por favor, no salga de aquí. Saldré por atrás a averiguar lo que sucede.
Rei- Nicholas, yo...
Nicholas- -Corta las palabras de Rei- Por favor, Rei. Si algo malo te pasa, nunca me lo perdonaría. Así que por favor, espérame.
Rei- -Le da un beso en la mejilla- Cuídate -Nicholas le sonríe y sale corriendo por atrás-.
Después, Rei sacó su comunicador y contacta a Amy.
Rei- Amy. Hay un enorme robot en el patio del templo. Podrías llamar a... -sus palabras son interrumpidas por Amy-.
Amy- Rei, ¿ahí también?
Rei- -Sorprendida- ¿Aquí también? ¿Qué quieres decir con eso?
Amy- Es mejor que veas las noticias. Procuraremos reunirnos contigo lo más rápido posible. Por cierto, Warren dice que es mejor que no provoques al Centinela. Cuídate -se corta la comunicación-.
Rei desconcertada va a su habitación y enciende la televisión. Cuando encuentra las noticias, los encabezados son: "Centinelas abundan en las calles de Tokio"; "Han confirmado el mismo evento en varias capitales del mundo"; "Nueva York, Washington, París, Roma, Londres, Moscú, varías cuidades importantes han sido tomadas por los Centinelas"; "El gobierno norteamericano y el Dr. Bolivar Trask, creador de los Centinelas niegan estar detrás del hecho"; "La mayoría mencionan algo de un tal Amo Caos".
Esto último deja fría a Rei. Sus visiones han visto algo oscuro, algo que va a pasar, pero se está gestando en un lugar lejano de la Tierra, más allá del universo conocido. Algo que enfrentaron, pero nunca han visto su rostro. Rei sólo acierta al decir algo:
"Ha comenzado".
Mientras, en otro rumbo de Tokio, Serena ajena a estos hechos (NOTA: los Centinelas aún no llegan donde se encuentra) corre la eterna carrera por llegar a tiempo a la escuela. Sin embargo un cartel llama su atención: tiene a Sailor Moon en el centro, pero rodeada de un círculo y una diagonal atravesando el círculo -como una señal de "Prohibido"-. Abajo dice: "¿Estos son sus héroes: mutantes?".
Serena seguía pensando en las palabras de la Princesa Kakyuu (Ver Capítulo 6): "Veo que has despertado tus poderes mutantes". Sobretodo, porque podría ser cierto. Serena tenía medio, no de saber si es mutante, sino del rechazo que esto conlleva. En eso pasa una señora mayor con una niña pequeña de la mano.
Niña- Mamí, ¿tú crees en eso que dicen de Sailor Moon?
Señora- Bueno, no lo sé. Pero si es una mutante, es obvio que no debes admirarla.
Niña- No es cierto. Ella aparece cuando los malos hacen de las suyas, y siempre les gana. Sailor Moon siempre será mi heroína favorita -se van alejando-.
Serena por un lado, sigue asustada, pero por otro, jura ser valiente y enfrentar lo que pueda venir. Sigue caminando, y al dar la vuelta, encuentra a una flota de Centinelas.
Mientras, en su escondite, Magneto/Caos ve a Serena a través de un monitor construido por Mr. Sinister.
Magneto- Ggrrrr -se retuerce de furia al ver el rostro de Serena. En esos instantes, recuerda la última pelea cuando el Caos estaba en el cuerpo de Sailor Galaxia, y como gracias a Sailor Moon, ya no podía opacar la bondad de Galaxia y tuvo que abandonar su cuerpo para no ser exterminado-. Maldita. Por tu culpa...
Sinister- Mhhh ¿qué puede tener esa niña que te interese tanto, Magneto?
Magneto- -Lo toma del cuello y lo empieza a asfixiar- Caos. Llámame Caos. Recuerda que Erik Magnus Lensherr es sólo mi vehículo -lo suelta-.
Sinister- Es..., está bien -piensa: "ya me las pagarás"-.
Magneto- Por culpa de esa niña, no pude apoderarme del universo. Ya tenía a la Vía Láctea bajo mi merced, pero ella lo echó todo a perder. Sinister, recuerda: no la mates, aún.
Sinister- Será como quieras, Caos. Por cierto, los Centinelas todavía siguen posicionándose y pueden tardar más de lo que esperabamos. La segunda fase comenzará cuando estén preparados.
Magneto- Excelente. Mientras, llama a la BrotherBrood. Tal vez merezcan ver este espectáculo.
De regreso a Tokio, las chicas ya se habían reunido, junto con Luna, Artemis, Darien y Arcángel. Desde lo alto de la Torre de Tokio, podían ver a muchos Centinelas parados, sólo parados. Ninguno se movía, ni siquiera si los provocaban. Las chicas estaban tensas, y por un lado, asustadas.
Arcángel- No lo entiendo. Los Centinelas no suelen hacer estas cosas.
Amy- Y al parecer, el mismo hecho ocurre en las ciudades más importantes del mundo: Nueva York, París, Londres, Moscú, Berlín y muchas otras ciudades están sitiadas por Centinelas.
Lita- Pero ninguno se mueve. ¿Planearán algo?
Luna- Eso es lo que temo. Si comienzan a atacar, tal vez no puedan detenerlos.
Darien- Si encontráramos el lugar donde los controlan, podríamos detenerlos.
Amy- -Saca su microcomputadora- Lo intenté. Encontré una señal para buscar su tabla de control, pero este código tiene un lugar de origen muy remoto. O para ser más exactos, no está en la Tierra.
Rei- Bueno, hablando de otra cosa, Serena.
Serena- Sí.
Rei- Cuando aparecío la imagen holográfica de la Princesa Kakyuu, mencionó algo de ti. Algo sobre "tus poderes mutantes". ¿Qué quiso decir con eso?
Serena- Bueno. -Preocupada- Cuando nos enfrentamos con esos tipos, uno de ellos me apuntaba con una pistola. No sé exactamente cómo, pero, pude sentir la bondad y la pureza de su corazón.
Arcángel- -Sorprendido- ¿hablas en serio?
Serena- Eso fue lo que sentí. Ví que ese tipo no era malo, sólo estaba confundido y asustado.
Darien- -Le pone una mano en el hombro- La gente le teme a lo que no entiende.
Mina- Oigan.
Rei- -A Serena- No te preoupes, Serena. Aunque tuvieras tres ojos y ocho brazos, nunca dejaríamos de quererte.
Mina- Oigan.
Lita- Rei tiene razón. Yo no entiendo mucho sobre los mutantes, pero estoy segura que tienen sentimientos, y la verdad, nunca he creido todo lo que he escuchado sobre los X-Men.
Mina- ¿Me escuchan?
Arcángel- Los mutantes son reales (NOTA: Por lo menos en Marvel Comics); no todos somos malignos.
Mina- -Gritando- Oigan todos -todos le preguntan: ¿Qué?-. ¿Ya vieron lo que está arriba? -Se ve una nave con una forma extraña-.
Rei- ¿Será un enemigo?
Arcángel- No. Son amigos. Es la tropa Shiar -en ese momento, se abre una puerta de la nave Shiar, y aparece el guardaespaldas de Lylandra: Gladiador-. ¿Gladiador, supongo?.
Gladiador- ¿Arcángel, un discípulo de Charles Xavier, supongo? -ambos se estrechan la mano-. Vengo de parte de la emperatriz Lylandra, para escortarlos a todos ustedes a la ciudad que ustedes los terrícolas llaman Nueva York -todos se sorprenden-.
Darien- ¿Es en serio? ¿Ir a Nueva York?
Gladiador- Según lo que me comentaron la emperatriz, y su invitada, ustedes deben ayudar a los discípulos de Xavier a vencer al ente maligno llamado Caos.
Luna- Parece que no podemos rehusar.
Artemis- -Emocionado- No puedo creerlo -Amy nota su emoción-.
Amy- Artemis, pareces emocionado, ¿por qué?
Artemis- Sé lo tenso que es está situación, pero no puedo dejar de estar emocionado. Podré conocer al psíquico más poderoso del mundo. He leido sus tratados sobre las relaciones humano- -mutante, y realmente.
Serena- Entonces, adelante. Además, si estoy en lo correcto, tal vez necesite hablar con ese profesor.
Así, todos entran a la nave, y parten a Nueva York.
Mientras, en el plano astral.
Magneto- -A la BrotherBrood of the Evil Mutants- Primero que nada, debo felicitarlos por colocar los dispositivos donde se les especificó. Dentro de poco comenzará la segunda fase de mi plan. Y una vez que hayamos terminado aquí, tendrán otra tarea que realizar.
Mystique- ¿Cuál será, gran Caos?
Magneto- Deberán hacer sufrir a Serena Tsukino, alias Sailor Moon.
SabreTooth- ¿Quiere que la matemos?
Magneto- -Lo amenaza- Hazlo, y te mataré con mis propias manos. Ella morirá en mis manos, cuando yo lo decida. Pero mientras, háganla sufrir hasta que desee la muerte.
MasterMind- Con mis ilusiones, eso será pan comido.
Juggernaut- Mientras, ¿qué haremos por usted, gran Caos?
Magneto- Por ahora, sólo estén preparados. Sin embargo, esperen a que nos encontremos en El Aislamiento. Podrán ser partícipes de un gran suceso que cambiará al Universo. Ahora, retírense: debo visitar a alguien.
Notas del autor: ¿Serena Tsukino, mutante? Cuando propuse esta idea a algunos de mis amigos, muchos no daban crédito, además que no tendría congruencia con "Más allá de la existencia". Pero decidí aplicarla y la explotaré lo mejor que pueda. Ahh, y no se preocupen, Serena no se va transformar como Marrow. Para seguir con la historia de Marvel Comics, sigamos con un grupo que fue un parteaguas en el comic: Fantastic Four.
Hablar de Fantastic Four es hablar, no sólo del nacimiento de un título, sino del nacimiento de la Edad de Plata del comic, debido a lo novedoso que resultó el argumento de Stan Lee, o mejor catalogada por los expertos: la Era Marvel. Este grupo surge cuando Reed Richards decide provar un cohete experimental de su propio diseño, invitando como piloto a su amigo Ben Grimm, a su novia Sue Storm y al hermano de esta, Johnny. Los cuatro van al espacio, pero son bañados por una radiación cósmica que los obliga a volver inmediatamente. Cuando caen a tierra, se dan cuenta que ya no son los mismos: Reed obtuvo la habilidad e estirar y moldear su cuerpo como plastilina; Sue obtuvo la habilidad de hacerse invisible; Johnny la habilidad de envolver su cuerpo en fuego y volar; y Ben obtuvo una apariencia rocosa que le daba una fuerza y resistencia superhumanas. Aunque al principio los cuatro primero se conmocionan por esto -sobretodo Ben-, los cuatro juran utilizar estas habilidades para proteger al mundo. Así nacieron los Fantastic Four (Los Cuatro fantásticos).
Este equipo rompío muchos esquemas de los superhéroes: ellos fueron de los primeros en no ocultar su identidad tras una máscara, sino que hicieron públicas sus identidades y sólo adoptaron un alias: Reed Richards/Mr. Fantastic; Sue Storm/Invisible Woman; Johnny Storm/Human Torch II -esto porque ya existia un "Human Torch" de la Edad de Oro- y Ben Grimm/The Thing (conocido en México como "La Mole"). Los cuatro han vivido historias increibles a lo largo de más de 400 números: han viajado por el tiempo, han viajado a otras dimensiones, y han enfrentado a todo tipo de villanos, desde el ridículo MoleMan hasta los temibles Dr. Doom y Galactus; incluso, la existencia del Universo Marvel ha recaido en sus hombros. En el argumento, además de pelear contra supervillanos, los cuatro fueron dotados de un humanismo único -algo de lo que carecían los héroes de DC-, desde ver la rebeldía de Johnny, la antagonía de Victor Von Doom, los comentarios y actitudes del guapo Ben, la separación temporal de algún miembro, la incursión temporal de She-Hulk en el equipo, y la relación amorosa entre Reed y Sue, que culminó en una de las bodas más grandes de los comics, y en el nacimiento del primer hijo de un héroe: Franklin Richards. En definitiva, ellos establecieron el estilo de héroes poderosos, pero con pies de barro, pues los héroes típicos sólo solían decir: Oh¡ un villano, a él; y un héroe de Marvel podía decir cosas como: Sufro mucho, tengo que lavar las ventanas, pagar mis deudas, planchar la ropa y para colmo, ahora tengo en frente a un villano.
No alcanzaría este espacio para nombrar más razones para hacer a Fantastic Four un título de museo. Aunque ha tenido sus altibajos, la trama ha podido sostenerse hasta nuestros días, y de ahí, que Fantastic Four siga siendo uno de los títulos más vendidos en Estados Unidos. En próximos artículos: Capitán América, Thor, Iron Man, Hulk, Avengers y otros personajes de la "Casa de las ideas".