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Cáp. XI: La cita
Samantha se dirigía nerviosa a casa de Patricia. Debía hablar con ella y con Lis, pero sobre todo con Star, que era quien más sabía del tema de sus batallas. Aquella noticia realmente la había alarmado, ¿cómo era posible? Era demasiado extraño. Quizá ni tenía que ver con ellas, pero sin duda era algo de lo que se debía hablar.
Samantha llegó a la casa de Patricia y después de pasar el control robótico y saludar a su mamá subió a su habitación. Allí se encontraban Lis y Patricia estudiando y Star tratando de dormir sobre la cama.
La gata al ser nombrada se levantó de la cama, se desperezó y se encaramó a la mesa.
Las dos chicas y Star observaron la foto. Se trataba de una chica de unos 15 o 16 años que, efectivamente vestía con un traje muy similar al de las Sailors aunque con alguna diferencia.
Lis salió de la habitación y se la oyó bajar las escaleras. Después de esto Sam y Patricia se miraron.
Las dos chicas salieron del recinto dispuestas a seguir a su amiga, pero todo era para protegerla, ellas no querían espiarla...en lo absoluto. (si, claro) Star observó a las dos Sailors irse con una enorme gota en la cabeza.
Cuando salió de la impresión su cara se tornó más seria. Se dirigió hacia el televisor y miró debajo de él. Presionó un pequeño botón rojo que había allí, y después se colocó frente a la pantalla.
Tras unos segundos en la pantalla comenzó a aparecer una imagen borrosa, pero finalmente se aclaró y se pudo ver a un gato blanco con una media luna en la frente en una habitación.
Mientras Star se comunicaba con el extraño gato Lis y Carlos se encontraban en un elegante y caro restaurante. En la mesa de al lado había una pareja bastante extraña que, además, no dejaba de observarlos. Obviamente se trataba de Patricia y Sam disfrazadas para no ser descubiertas.
Las dos levantaron la mesa y, con mucho sigilo, se acercaron hasta su amiga y el chico. Lis las miró con desconfianza pero no les prestó la mayor atención.
Para ese momento Lis y Carlos habían salido del lugar sin que las chicas se dieran cuenta.
Después de unos minutos las dos habían dejado de gritarse y estaban completamente rojas debido a la mirada de toda la gente que había en el restaurante. Típico momento de "trágame tierra". Se disculparon y salieron corriendo del lugar.
Ya empezamos otra vez...^_^U
En eso Lis y Carlos paseaban por un parque. No hablaban, tan solo caminaban el uno junto al otro. Lis se sentía muy a gusto, aunque aquella extraña sensación que la recorría cuando estaba con el chico la incomodaba un poco. Carlos parecía estar absorto en sus propios pensamientos.
Lis se acercó al chico y le dio un beso en la mejilla.
Carlos la observó alejándose. En ese momento miles de extraños pensamientos se revolvían en su cabeza. Ese pequeño beso, lo que había sentido en ese momento era algo indescriptible. No lo podía entender, él solo estaba con la chica porque creía que tenía algo que ver con las Scouts, pero había algo extraño que sentía hacia ella.
Dejándose llevar por sus impulsos corrió tras la chica y la tomó del brazo. Esta se volteó.
Lis se acercó a él totalmente sonrojada. Él todavía no podía entender porque esas palabras habían salido de su boca, no entendía que le ocurría, pero sabía que le iba a traer problemas. Detrás de unos arbustos.
Lis y Carlos se quedaron mirándose fijamente a los ojos sin saber como reaccionar en ese momento. Lis comenzó a entrecerrar sus ojos azules y a acercarse lentamente hacia Carlos. Este no sabía que hacer, se sentía asustado, pero su corazón latía muy fuerte, así que también comenzó a acercase a la chica.
Justo antes de llegar a besarse los dos se separaron ante este grito.
Enfrente de ellos había una mujer vestida de plateado con varios puñales en cada mano. La mujer lanzó uno de sus puñales a la pareja, pero Carlos empujó a Lis recibiendo el puñal en el brazo.
No podía transformarse delante de él. Cuatro puñales más se dirigieron hacia el chico que estaba en el suelo. Lis sin pensarlo más sacó su pluma de transformación.
El ataque chocó contra los puñales y los desvió.
Al momento al lado de Sailor Mercury aparecieron Sailor Moon y Sailor Mars.
Carlos las miró aun sin creerlo y pronto distinguió las figuras de Patricia y Sam. No sabía que hacer, aquella dulce chica era Sailor Mercury, y sus amigas las demás. Ellas eran sus enemigas. Una gran duda entró en su cabeza, ¿qué hacer? Podía comportarse como Carlos, un inocente chico que tan solo descubrió la identidad de las Sailors, o como Sanosuke, segundo general de la Sombra Lunar, aquel que debía terminar con esas chicas. Mientras el pensaba en esto las chicas se esforzaban por evadir los ataques de Spirel que lanzaba puñales a todos lados.
En ese momento la mujer comenzó a lanzar puñales solo hacia Sailor Moon que corría gritando de un lado a otro.
Las dos Sailors continuaron luchando mientras Sailor Moon no despertaba. Esta aun se encontraba en el suelo algo mareada.
Tras esas palabras Sailor Moon se levantó del suelo y miró a las chicas que
aun evitaban ataques. Sin pensarlo dos veces tomó su tiara en sus manos.
Al escuchar esto las dos Sailors dejaron de luchar y observaron como la tiara se dirigió a enorme velocidad hasta la mujer. Llegó hasta ella y tras un grito de dolor se convirtió en polvo.
Sailor Mercury también quería felicitar a su amiga, pero tan solo pudo mirar al lugar donde Carlos estaba.
Sailor Mercury se acercó a él, se arrancó un pedazo del traje y se lo ató a Carlos en el brazo.
Carlos dio media vuelta y se alejó del lugar mientras Sailor Mercury tan solo miró hacia el lugar entristecida. Pronto sintió una mano que se apoyaba en su hombro.
Sanosuke se dirigió rápidamente hacia la Sombra Lunar, lugar en el que tenía que resolver algunos asuntos muy urgentes. Llegó y fue a la sala donde solían estar sus compañeros. Cuando llegó se extrañó de no encontrar a nadie allí, pero sin inmutarse dio un fuerte golpe en una mesa.
No hubo respuesta.
Al momento frente a él apareció Matashi sonriente.
Decisión importante, ¿qué hacer? No sabía si contarle la verdad a su hermano. Ella era Sailor Mercury y debía eliminarla, pero...
Sanosuke soltó a su hermano y se alejó del lugar. Salió al mundo exterior, necesitaba pensar. Sabía quienes eran las Sailors, más algo le decía que no le hiciera daño a esa chica...No sabía que hacer, estaba realmente confundido.