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Cáp. XIX: Sailor Venus, la Scout del amor
Durante unos momentos todos los presentes en la batalla se quedaron observando la figura de la recién llegada.
- ¿Quien eres? ¡¡Contesta!! – exclamó Creúsa en tono de ira
La guerrera, por un pequeño instante, se dedicó a detallar cada punto de la situación actual. Toda la atención se centraba en ella y debía actuar correctamente. Sería el instante perfecto para atacar al enemigo, pero su poder no era suficiente como para terminar con ella, así que tan solo conseguiría poner en peligro al resto.
Finalmente decidió presentarse. Avanzó unos pasos hasta que se pudo distinguir su rostro cubierto por un extraño antifaz. Caminó lentamente hasta situarse junto a Mars, Mercury y Júpiter.
- Espera un momento – meditó Mars - ¿tu no eres esa extraña guerrera que apareció en Londres? ¿Sailor...Sailor V?
- Tienes mucha razón – dijo mientras se quitaba el antifaz – pero mi verdadera identidad es Sailor Venus, la quinta Scout
- ¡¡¡Sailor Venus!!! – exclamaron todos los presentes a excepción de Creúsa
- Esta bien, esta bien...suficiente platica por hoy – interrumpió Creúsa – no me importa cuantos sean, acabaré con todos de cualquier modo
Creúsa levantó la espada y clavó su mirada en Sailor Moon. Se lanzó contra ella comenzando de nuevo la batalla. Tuxedo Mask apartó a Sailor Moon rápidamente recibiendo un pequeño corte en el brazo.
- ¡Tuxedo Mask! – exclamó la guerrera de la Luna
- No te preocupes, estoy bien – contestó el guerrero
- ¿Estás seguro?
- Si, tranquila
Tras estas palabras Tuxedo Mask le tomó la mano a la guerrera provocando que esta se ruborizara. Sailor Moon lo miró, y, por un momento, la imagen de Daniel apareció en su cabeza.
- Pero que escena tan tierna... – dijo Creúsa sarcástica – pero es hora de continuar
- Y que lo digas – pensó Júpiter - ¡Cielo de Júpiter, truena!
- ¡Corazón de Venus, fulmina!
Los dos ataques se unieron en uno solo y se dirigieron directamente a Creúsa. Esta se apartó recibiendo tan solo una herida en la pierna.
- Vaya Venus, eres buena – dijo Creúsa
- Y todavía no has visto nada – comentó
- Pero no podrán vencerme
- Eso lo veremos
La pelea dio comienzo de nuevo.
Mientras esto ocurría Sailor Mercury tecleaba nerviosa en su mini-computadora tratando de buscar el punto débil de su enemigo.
- Es imposible, imposible – dijo desesperada – no hay un punto débil.
Tan sólo podemos debilitarla, jamás llegaremos a vencerla con el nivel de energía de nuestros ataques
- ¡Tenemos que intentarlo! – exclamó Mars lanzándole su ataque
Sailor Mercury se resignó y dejó la computadora para unirse a la ardua pelea. Cerca de allí dos figuras femeninas y otras dos gatunas observaban la escena con desconfianza.
- ¡¡¡Demonios, demonios!!! – exclamaba la mujer más joven – no lo conseguirán
- Ten fe, princesa – dijo un gato de tono blanco
- Comet tiene razón, sé que Patricia jamás se rendirá – dijo la gata, Star
- ¿Es que acaso no podemos intervenir? Debemos decirles que unan sus poderes
– comentó nerviosa de nuevo la chica
- Sabes que no podemos hacerlo princesa – dijo la otra mujer sin desviar la vista de la batalla – si intervenimos se podría cambiar el pasado, el presente y el futuro
- Pero en la batalla contra Crisalia intervenimos
- Sabes que sin el Cristal de Plata y sin el equipo completo no la habrían vencido, era una situación diferente
- Esta bien...
En ese preciso instante las cinco Sailors fueron lanzadas contra el piso producto de un nuevo ataque de la enemiga.
Tuxedo Mask se encontraba inconsciente junto a la pared, y se observaban algunas manchas de sangre alrededor de su cabeza.
Tras la caída Sailor Mars y Sailor Júpiter se levantaron, pero las demás se quedaron en el piso.
- Deben levantarse, no podemos rendirnos, no ahora... – dijo Mars
A duras penas Mercury y Venus consiguieron levantarse a pesar de las numerosas heridas que las cubrían.
- ¡Levanta Sailor Moon! – gritó Mars – no te quedes ahí parada
Sailor Moon se arrodilló y dejó la cabeza baja.
- ¿Cuál es el punto de que me levante? Ya no puedo hacer mucho más...es una batalla perdida y no hay remedio
- Pero...pero, ¿qué dices? – preguntó Mercury incrédula
- Observen la situación. Tuxedo Mask esta inconsciente, nosotras a duras penas nos levantamos y nuestra enemiga tan solo tiene algunos rasguños
- Vaya – comenzó Creúsa – esta no es la Sailor Moon de la que me han hablado. Esperaba un mejor reto contigo niña
- ¿Qué dices?
- Salvaste a Cormak, venciste a Crisalia con una energía misteriosa, cambiaste el corazón de Sanosuke e incluso desafiaste a Matashi...no pareces la misma...
- Esta bien – dijo Sailor Moon levantándose – pelearé hasta la muerte como siempre lo he hecho...ya nada más importa que eso
La batalla dio comienzo de nuevo. Una vez más las Sailors fueron lanzadas contra el piso cruelmente.
En ese preciso instante las cinco se encontraron en un extraño espacio absolutamente cubierto de luz.
- ¿Qué ocurre? – exclamó Venus lamentándose aun del golpe recibido
Al momento visualizaron cinco sombras bastante alejadas de ellas.
- ¿¡Quienes son ustedes!? ¡Contesten! – exclamó Júpiter tomando posición de pelea
- No se preocupen – dijo una de ellas con una voz dulce – aquí están a salvo por unos instantes. Deben unir sus poderes, unir sus mentes, unir sus planetas, ser una sola energía, la más fuerte, convertirse en las Inner Scouts...
- Pero que...
Antes de poder terminar la frase se encontraron de nuevo en la batalla. Se levantaron lentamente y enfrentaron a la enemiga.
- Tienen agallas chicas, debo decírselo – comentó Creúsa con una sonrisa en el rostro
- Unir nuestros poderes... – dijo Sailor Mercury
- Nuestras mentes... – dijo Mars
- Nuestros planetas... – dijo Júpiter
- Ser una sola energía... – dijo Venus
- La más fuerte... – dijo Sailor Moon - ¡Sí! Seremos las Inner Scouts, las más fuertes ahora y siempre
- ¿De que hablan? – dijo Creúsa en tono asustado al ver las extrañas auras que se formaban alrededor de las Sailors
Las chicas cerraron los ojos por un momento y se concentraron en hacer surgir la energía de sus planetas, para unirlas y ser una sola energía.
- ¡Por el poder del planeta Mercurio!
- ¡Por el poder del planeta Marte!
- ¡Por el poder del planeta Júpiter!
- ¡Por el poder del planeta Venus!
- ¡Por el poder de la Luna!
Unas energías de los colores de cada uno de los planetas se elevaron hacia el cielo deslumbrado toda la ciudad, y finalmente originaron un poderoso ataque que se dirigió directa y rápidamente a una incrédula Creúsa.
Creúsa cayó al suelo. Un pequeño hilo de sangre salía de su boca y numerosas heridas cubrían su cuerpo. Respiraba con dificultad y tenía la mirada clavada en el suelo.
Las Sailors se miraron y sonrieron satisfechas por un momento. Segundos después Sailor Moon caminó hasta Creúsa y se arrodilló frente a ella.
La enemiga levantó la mirada y clavó sus ojos en los de Sailor Moon que se encontraba sonriente aún.
- Creúsa... – comenzó – tú no eres mala, no quieres serlo, yo lo sé. Antes dijiste que si pudieras no me matarías. No lo hagas. Déjame salvarte, déjame devolverte lo perdido, por favor.
- Gracias Sailor Moon...pero...me temo...que tendré que rechazar...tu oferta – tomó una bocanada de aire – me hubiera gustado...estar de tu lado, pero...ya me venciste...no puedo...hacer más...que...morir.
Al decir esto tomó su espada y se la clavó en el estómago terminando con lo poco que quedaba de su vida.
- ¡¡¡¡NOOOOOO!!!! – exclamó Sailor Moon al recibir el cuerpo inerte de Creúsa en brazos.
Las lágrimas inundaron los ojos de la líder de la Sailor que observaba el cuerpo de la que había sido su enemiga desaparecer entre sus brazos.
Cuando despareció por completo Sailor Moon levantó la mirada y la dirigió al horizonte mientras se levantaba.
- Te venceré...seas quien seas. Lo juro...moriré si es necesario, no importa. Lo haré por Cormak, por Sanosuke, por Crisalia, por Creúsa, por todas las pobres almas que enviaste a una batalla sin sentido y sin propósito aparente – dijo para caer de nuevo arrodillada
- Te apoyaremos Sailor Moon, hasta el final – dijo Sailor Júpiter
- Gracias chicas, gracias – dijo volteándose a verlas
Cuando giró de nuevo la cabeza se encontró con Tuxedo Mask arrodillado frente a ella. Este le tomó la mano y le dio un pequeño beso.
- Siempre estaré aquí...no tengas miedo – dijo en un tono dulce
Sailor Moon lo miró, y aun cuando la imagen de Daniel volvió a invadir su cabeza, no pudo resistir el abrazarle con todas sus fuerzas y derramar algunas lágrimas más.
- Me alegro de que estés con nosotras – murmuró
Finalmente se separaron y Tuxedo Mask desapareció misteriosamente como siempre.
- Será mejor que vayamos al Templo a curar esas heridas – dijo Sailor Mars algo aliviada de que todo hubiese terminado
- Sí, será lo mejor – dijo Sailor Moon levantándose
Sailor Venus se alejó del grupo pasando al lado de Sailor Moon. Antes de alejarse demasiado se volteó y miró a Sailor Moon.
- En realidad tienes ese gran corazón del que me habían hablado Sailor Moon. También puedes contar conmigo en esta batalla – dijo para irse
- ¡Venus! ¡Espera! – exclamó Sailor Mercury
- ¿Sí? – dijo la aludida
- Podrías venir con nosotras...parece que necesitas algunos cuidados
- Pero...
- Eres parte del grupo, ¿no? – sonrió Sailor Moon
Dos horas más tarde las cinco chicas y los dos gatos se encontraban en el Templo. Las chicas estaban totalmente curadas, ya que aparte de rasguños superficiales no había ninguna herida demasiado grave.
- ¿Y por qué comenzaste actuando como Sailor V? – preguntó Jennifer
- Comet dijo que debíamos aparecer en un orden específico, así que mientras ustedes cuatro despertaban yo pude ayudar a la justicia con otra identidad
- Ya veo...que buena idea
- Aunque no lo hizo muy bien... – dijo Comet sarcásticamente
- Cállate gato – dijo Vanessa matándolo con la mirada
Las puertas del Templo se abrieron y tras ellas apareció Daniel.
- Pero que chico tan guapo... – pensó Vanessa
- Hola Daniel...¿cómo estas? Hacía tiempo que no te veíamos – saludó Lis
- Lo sé. ¿Cómo están chicas?
- ¡Bien! – contestaron todas a excepción de Vanessa y de Patricia que miraba hacia el suelo
- Daniel, te presento a Vanessa Aino, él es Daniel Chiba – dijo Jennifer
- Mucho gusto – dijo él
- ¡¡¡Mucho gusto!!! – dijo ella dándole un cariñoso abrazo
Patricia no pudo evitar sentir un tinte de celos.
- ¿Qué? ¿Una nueva adquisición del grupo? – preguntó el chico refiriéndose a Vanessa
- Sí, viene de Londres, pero es de origen japonés – comentó Sam – siéntate
Daniel se sentó frente a Patricia que aun miraba al suelo y que no había articulado una palabra. Daniel sabía que había dañado su amistad con ella tras su confesión, pero tenía que hacerlo, no podía aguantarlo más. Ya lo arreglaría de alguna forma.
- ¿Qué pasa Patricia? – comenzó Sam - ¿se te comió la lengua el gato o ya te diste cuenta de que tus comentarios molestan?
- ¡Sam! ¿¡Por qué eres tan mala conmigo!? ¡¡¡¡BUUUUAAAA!!!
- ¡No seas llorona!
- ¡Llorona tú! ¡No te metas conmigo, ya me obstinas!
Pronto una de las usuales peleas entre las amigas comenzó.
- Bienvenida al grupo... – le murmuró Lis a Vanessa