Todos observaban conteniendo el aliento los rápidos movimientos de las espadas. Casi eran idénticos, porque Hikaru había practicado mucho en ese tiempo y Luz, por ser una parte de ella misma, se movía casi igual. No había diferencia, y los ataques se sucedían uno tras otro. Ambas contrincantes se cansaban a ojos vistas, pero ninguna podía sobrepasar a la otra. ¡Esta era realmente una batalla extrañísima! Se parecía a un espejo... pero un movimiento en falso de cualquiera de ellas significaba una victoria para la otra. No podían fallar.
Mientras esto sucedía, Fuu vio una cosa brillante en el suelo. ¡La Gema de las Dos Lunas! Intento que la sorpresa no se traspasara a su rostro, para no desconcentrar a Hikaru. Pero Ferio se dio cuenta de que algo ocurría.
- ¿Qué pasa, Fuu? - pregunto en voz baja
- La Gema de las Dos Lunas, Ferio... - respondió ella
- ¿Dónde? ¡Debemos recuperarla!
- Allá... como a un metro de Luz ahora...
- Ya la veo. Brilla con todas sus fuerzas intentando atraer a alguien.
- ¿Ella?
- Si, como todo en Céfiro tiene voluntad propia... voy a buscarla.
- Bien, intenta que Hikaru no te vea.
- No queremos que se desconcentre.
Ferio comenzó a moverse con cuidado para no molestar a las que luchaban. La Gema estaba tras una piedra, y el llego con cuidado, mientras Hikaru y Luz se alejaban del lugar, y la llevo de vuelta junto a Fuu y los demás.
- ¡Es nuestra! - dijo triunfante, con la Gema en las manos. Desgraciadamente... alguien vio este gesto, y este alguien fue Luz.
- ¡Dámela! ¡La Gema de las Dos Lunas! - grito saltando lejos de Hikaru. Luego, se lanzo al ataque.
- ¡¡¡Nooooooo!!! ¡¡Ferio, Fuu!! - grito Hikaru, y con todas sus fuerzas corrió... para en el ultimo segundo proteger a la pareja con su cuerpo. ¡Hikaru estaba herida!
- ¡Hikaru! - gritaron Fuu y Umi
- No se preocupen por mi - dijo Hikaru con una de sus antiguas sonrisas
- ¡Déjanos pelear contigo!
- No - negó Hikaru - esta es mi pelea. Mía. No me voy a dejar vencer... pondré toda mi voluntad en ello.
Volvió a la pelea sangrando. Esta vez un brillo fiero se veía en sus ojos. Estaba realmente enojada.
<< Ahora si... >> pensaron todos, conociendo a Hikaru y su temperamento.
Y así fue. Hikaru peleo con mas fuerza que antes, tanto, que Luz solo se defendía, no atacaba, no tenia tiempo de hacerlo. Cuanto mas retrocedía, mas fuerte luchaba Hikaru. Hasta que al fin, Luz, desesperada, levanto su espada y grito: ¡Rayos negros de luz! mientras unos enormes rayos negros surgían de la espada en dirección a Hikaru.
- ¡Escudo de fuego! - grito ella, y una enorme muralla de fuego detuvo los rayos.
- Eso quieres, ¿eh? - dijo Hikaru, y entonces le toco su turno - ¡¡Rayo rojo!!
Si enorme había sido el poder de Luz, el de Hikaru, incrementado por el enojo que tenia, sencillamente fue tremendo. El bosque cercano que estaba ahí ardió en llamas, y todos tuvieron que cerrar los ojos por el resplandor. Cuando los volvieron a abrir, vieron a Hikaru vestida con unas ropas muy raras que nunca le habían visto, una corona en su frente y las manos ardiendo en llamas. Pero al instante siguiente, la chica volvía a su estado normal, enojada aun. Y Luz, estaba tendida en el suelo, quemada en varias partes.
- ¿Qué fue esa vestimenta, Gurú Clef? - pregunto Presea
- Creo que esa fue la forma que debería haber adoptado Hikaru al convertirse en el Pilar... - respondió el mago
- ¿Entonces...? - empezó Caldina, que había llegado con Ráfaga sin que nadie los hubiera notado
- Creo, Caldina, que es demasiado pronto para hacer conjeturas - corto Clef.
A todos les quedo una inmensa duda. ¿Qué había significado que Hikaru vistiera las ropas del Pilar de Céfiro? ¡Ella había anulado el sistema la vez anterior en que habían venido a este mundo!
Luz se levanto malherida.
- Este poder ha sido... inmenso, terrible, Hikaru...
- ¡Cállate! ¡De una vez! - exclamo Hikaru. Y volvió a la carga.
Pero algo completamente inesperado sucedió. Hikaru, en la mitad, cayo al suelo con la espada a su lado, tomándose la cabeza.
- ¿Qué pasa, Hikaru? - gritaron todos
- ¡No se! - dijo ella, tomándose la cabeza - ¡Es... demasiado!
Luz había aprovechado la oportunidad y pese a sus heridas se acercaba a Hikaru con su espada levantada, dispuesta a atacar. Hikaru, sin darse cuenta o sin poderse mover, yacía indefensa arrodillada en el suelo, tomándose la cabeza con las manos.
Ella sentía que el golpe iba a caer sobre ella, pero no podía hacer nada... no podía. De pronto, el sonido de unas espadas sonó a centímetros de su cabeza. Sorprendida, abrió los ojos, y con la vista obnubilada por el dolor, vio una espada negra protegiéndola, un hombre con una capa y armadura negras... ¡Latiz!
- ¡Latiz! - grito - ¿Por qué lo haces?
- Porque te amo - fue la respuesta
- Tu no me amas... - dijo Hikaru
- ¡No, Hikaru! - grito Luz, y comenzó a luchar con Latiz. Pero Luz era demasiado para el guerrero, que aunque logro estar unos momentos, pronto fue herido por un ataque de Luz.
- ¡Latiz! - gimió Hikaru - ¡Responde! ¿Por qué lo hiciste?
Llena de nuevo de energía, Hikaru ataco a Luz. En este nuevo asalto, Luz perdía a ojos vistas, porque ya estaba cansada y no tenia mas fuerza para luchar, como tenia Hikaru, pues esta ultima luchaba por todos los que quería.
Fue el asalto final. Hikaru, llevada por una fuerza desconocida, peleo mejor que nunca, mientras Luz no podía defenderse mas. En el ultimo minuto, Hikaru quedo mirando a Luz, y luego le enterró la espada. Y un segundo mas tarde, al darse cuenta de lo que había hecho, alcanzo a tomar a Luz, soltando su espada, antes de que cayera.
- ¡Luz! - grito horrorizada.
- No te preocupes, Hikaru - dijo Luz sonriendo - ya se por que pelee contigo.
- ¿Qué? - dijo Ferio, que ya se habían acercado todos.
- Si. Lo supe... cuando te vi vestida como el Pilar de Céfiro.
- ¿Yo? ¿Vestida... como el Pilar? - dijo Hikaru, desconcertada
- Si... tu. Cuando lanzaste tu magia de fuego, te vi vestida así... y comprendí.
- ¿Por qué, Luz? ¿Por qué? - exclamo Gurú Clef
- Fue.. por un destino mayor - dijo Luz, y luego la cabeza le cayo a un lado.
- ¿Luz? ¡Luz! - grito Fuu - ¡Viento Curativo!
- Es demasiado tarde, Fuu - le dijo Ferio - Ha muerto. Hikaru...
- ¿Hikaru?
La chica se mantenía con la cabeza baja con la cabeza de Luz en su falda. Cuando Presea la remeció, cayo definitivamente al pasto húmedo. Tenia los ojos abiertos, sin brillo.
- ¡Hikaru! - grito Umi
- No despertara por un momento - dijo una voz
- ¿Quién eres tu? - pregunto Gurú Clef, dándose vuelta. Un joven vestido con ropas de Céfiro se encontraba ahí, mirándolos.
- Yo soy Soa, el Creador de los Mundos Mágicos, a donde pertenece Céfiro.
Todos se mantuvieron en silencio unos momentos, asimilando la idea de lo que Soa les habia dicho.
- ¿Soa? - dijo la voz de Hikaru, soñolienta. Se levanto - ¿Qué hago tirada en el pasto húmedo?
- Si, yo soy Soa. Bienvenida, Hikaru... estaba esperando a que despertaras.
Todos se miraron entre si. Definitivamente, nadie entendía nada.
- ¿Ah, si? - Hikaru miro a todos con una expresión entre divertida y extrañada - ¿Quiénes son todos ustedes? ¿Por qué van vestidos asi? ¿Por qué voy YO vestida asi?
- ¿No... sabes quienes somos? - pregunto Umi, perpleja
- ¡Ha perdido los recuerdos! - exclamo Ráfaga - Al morir Luz, sus recuerdos también han muerto...
- ¿Luz? ¿Mis recuerdos? - dijo Hikaru - ¿Qué paso con la Torre de Tokio? Yo estaba de excursión con mi colegio...
Todos la quedaron mirando. Cada uno tenia impreso en el rostro una mezcla de sentimientos muy compleja. Por un lado, Latiz estaba mirándola con una tristeza con un poco de angustia. Fuu y Umi la miraban pensando en que acababan de perder a una amiga. Presea y Caldina la miraban con una especie de tristeza resignada. Y Ráfaga... no se podía precisar lo que el pensaba del asunto.
- Ven conmigo, Hikaru - dijo Soa
- ¿Qué? - exclamaron todos
- Les explicare. Hikaru esta destinada a algo mas grande que ser solamente el Pilar de Céfiro. Pero para cumplir esto, debe estar libre de recuerdos que sean obstáculos para que ella pueda cumplir con su deber. Por tanto, hice que Luz quisiera salir y Hikaru y ella lucharan, pero sabia que Hikaru era mas fuerte que Luz...
- Nos estas diciendo... ¿que provocaste todo esto? - dijo Umi, sin podérselo creer - ¿¿¡¡Hiciste pasar por todo esto a Hikaru y Luz solo para que ella pudiera cumplir con un deber!!??
- Es un deber tan grande que vale los sacrificios. Y ahora, Hikaru...
- ¿Hablaban de mi? ¿Qué es todo eso que hablaron? - pregunto Hikaru. De pronto vio a Mokona - ¿Qué es eso?
Mokona salto a los brazos de Hikaru y se metió entre ellos, mientras la chica sonreía feliz. Todos la miraron. Definitivamente, esta Hikaru que estaba ante sus ojos, sin recuerdos, era mucho mas feliz que la Hikaru amargada y triste de los últimos tiempos.
- ¿Cómo te llamas? - le preguntaba Hikaru a Mokona
- Se llama Mokona... - le dijo Umi
- Mokona... ¿Y ustedes? - pregunto con Mokona en brazos
- Yo soy Umi Ryuusaki, ella es Fuu Houji, ella es Presea, ella Caldina, el Ferio, el Guru Clef, y el Ráfaga - iba enumerando Umi
- ¡Que nombres mas exóticos! - exclamo Hikaru - pero hablando de exóticos... ¿dónde estamos?
- Estamos en un mundo mágico, Hikaru - dijo Soa. Y de pronto, se arrodillo frente la chica - Y tu eres desde ahora su suprema soberana, junto con todos los mundos mágicos restantes.
- ¡¿QUÉ?! - gritaron todos, asombrados hasta el limite de lo imposible
- Ella es la Elegida... ella es desde ahora la Reina de los Mundos Mágicos. Y también ella será... mi esposa - murmuro suavemente Soa
- ¡Pero yo no te conozco! - dijo Hikaru, abriendo mucho los ojos.
- ¡Nunca! - grito Latiz
- Vamos, Hikaru. Vamos al palacio desde donde gobernaremos...
- ¿Gobernar? ¡Yo soy una colegiala! ¡No puedo... no quiero gobernar! - dijo la chica
- No te lo permitiremos - dijo Fuu - Ella es nuestra amiga, y no queremos que se vaya de nuestro lado.
- ¿Ustedes... mis amigas? ¿Alguien me explica algo de lo que sucede aquí? - exigió Hikaru un poco fastidiada de que hablaran sin que ella supiera nada.
- No importa - decidió Soa - nos vamos.
Envolviendo a una sorprendida Hikaru con Mokona en brazos en una brillante esfera de luz, Soa la envío lejos. Luego, hizo una reverencia y se metió el mismo en una esfera de luz, alejándose al espacio tras Hikaru. Todos, porque había sucedido muy rápido, quedaron paralizados y cuando ya se dieron cuenta de lo que pasaba, era demasiado tarde.
Las chicas se metieron en los grandes robots, y se dispusieron a seguir a Soa y a Hikaru.
- ¡Esperen! - dijo Gurú Clef
- ¿Qué pasa? ¡Se ha llevado a Hikaru! - dijo Umi
- Esperemos a ver la situación antes. Luego actuaremos según lo que decidamos... - dijo Gurú Clef, el único que penso un poco mas que el resto. Pero los convenció y todos fueron a la semi destruida sala del trono a conferenciar.
- Sigo creyendo que deberíamos haberlos seguido - dijo Umi
- Esperen un momento... no nos precipitemos. Veamos con calma la situación... - empezó Clef
- Noo... se breve, Clef - dijo Ferio, aburrido, lo que le gano una mirada nada bonita del mago
- Ejem... ¿qué creen que significa que Hikaru haya aparecido de pronto con ropajes que le corresponderían si fuera el Pilar?
- Que... - comenzó Caldina, pero luego se dio cuenta de que lo que iba a decir no era muy agradable para nadie
- Exacto. Que Hikaru, de alguna manera... se ha convertido en el Pilar. Sigamos. Si Hikaru es el Pilar, ¿por qué Soa vino y se la llevo con el? - prosiguió Gurú Clef
- No lo se - dijo Ferio
- Según lo que yo creo, Hikaru puede no ser el Pilar de Céfiro - dejo caer el mago
- ¿No? ¿Cómo no? - pregunto, pasmada, Fuu
- No. Déjenme leerles un trozo de este libro... - Clef se fue a una biblioteca de una pared, que estaba caída y saco un antiguo libro de entre algunos escombros. Soplo sobre su cubierta para limpiarla y luego lo abrió. Busco un rato entre las paginas llenas de polvo y luego comenzó a leer:
- "Comenzó una gran batalla, porque los Mundos Mágicos deseaban rebelarse para ser finalmente libres y poder mandarse a si mismos. Por lo tanto, un mundo bellísimo, llamado Céfiro, tomo el mando de la batalla; comando brillantemente las tropas Mágicas contra su supremo enemigo: el Creador, quien residía en la Tierra Inexorable, en un palacio inmenso. Este lugar fue arrasado por la guerra, y de el no quedaron mas que cenizas; cuando esto sucedió, el Creador llamo a los Pilares de los Mundos, que el manejaba porque eran sus vasallos y los hizo luchar contra los rebeldes. El Pilar mas poderoso era el Pilar del mismo Céfiro, y fue quien mas victorias obtuvo en su mismo país. Era una bella mujer, y finalmente se convirtió en la esposa del Creador cuando la guerra termino..." - Clef cerro el libro - Creo que es suficiente para explicar lo que paso.
Todos estaban silenciosos. Ahora se hacia la luz en la mente de todos...
- Eso significa... - dijo Fuu
- Que Hikaru esta destinada a detener una nueva rebelión de los Mundos Mágicos... - termino Umi
- ¿El libro dice algo sobre que ocurrió luego con el Pilar y con Céfiro, Clef? - pregunto Ferio
- A ver... comenta algo sobre la "devastación comenzada por el Pilar" pero no se realmente a que se refiere eso... pero no puede ser nada bueno - dijo Clef, consultando nuevamente el libro.
- No dejare las cosas así - dijo Latiz, hablando por primera vez. Miraba el paisaje apoyado en un pilar caído.
- ¿Qué harás, Latiz? - dijo Ráfaga
- Iré en busca de Hikaru, ¿qué mas?
- Tu tienes a... - comenzó Umi, pero una voz la interrumpió.
- ¡¿Latiz?! - dijo una voz, y apareció la novia de Latiz - ¿Qué ha ocurrido? Yo acabo de poder salir de mi habitación... estuve intentando salir durante mucho rato... ¿por qué esa cara?
- ¿Sabes, Menhiko? - dijo Latiz, frío - No puedo atenderte ahora... así que...
- ¿Por qué no? ¡Latiz, estoy cansada, asustada...! ¡Podrías atenderme!
- No.
- ¿Qué? - dijo Menhiko, y se puso pálida de furor - ¿Sabes lo que este "no" significa?
- Si, lo se. Termina tu tiranía sobre mi; no me importan las consecuencias de este "no" mío. No estoy de humor para soportarte. Fuera de mi vista - dijo Latiz, quien no se fue con rodeos.
- Piénsalo bien, Latiz - le susurro Gurú Clef, pero Fuu lo oyó
- ¿Gurú Clef? ¿Por qué le dices eso a Latiz?
- Créeme, Fuu, aunque no lo aparente... es lo mejor para todos.
- ¿Qué? ¿Cómo puedes decir eso?
- No quiero seguir hablando - dijo Gurú Clef con un poco de brusquedad
- Fuu, créeme que es lo mejor... - dijo Umi
- ¿Tu también, Umi? ¡Nunca lo creí!
- Después te explicare. Ven conmigo ahora...
Un poco resentida y enojada por esta actitud de su amiga que ella consideraba incomprensible para la situación actual de todos, Fuu acompaño a Umi a la habitación que compartían con Hikaru. Ahí la chica con el pelo azul comenzó la historia.
- Esto sucedió cuando nos fuimos de aquí la ultima vez. Latiz fue llamado a Autozam una vez mas. Aunque Eagle había muerto, el fue y acompaño a todos por allá. Y aquí viene una cosa que de seguro te va a sorprender... Latiz y Sagart tenían una hermana.
- ¿Una hermana? ¿Ellos?
- Si. Una hermana que vive en un palacio alejada de todos... eligió esa vida para poder encerrar los siete espíritus del mal. Odio, Envidia, Soberbia, Mezquindad, Ira, Rencor y Miedo son sus nombres. Ella los cuida día y noche, viviendo sola y no consintiendo que nadie la interrumpa.... Céfiro, bien lo sabes, es un mundo que se sostiene de la voluntad de las personas que lo habitan, ella usa toda su fuerza para poner la cerradura al cofre que contiene esos espíritus. Pero llego una mujer a Céfiro: Menhiko. Y visito en su soledad a la hermana de Latiz, llamada Tanme. Y le mostró un Céfiro tan desolado, perverso, que Tanme en su desesperación ha dejado de vigilar el cofre. Es mas, si Menhiko sigue con su plan, Tanme dejará el cofre, este se abrirá... y los siete espíritus desolaran realmente Céfiro, no lo dudes. La condición que ponía Menhiko para no hacer desaparecer la cerradura de voluntad de Tanme... era casarse con su hermano, que había visto una vez montado en un caballo negro, y desde ahí lo amaba.
- ¿Latiz no hace nada por hablar con Tanme?
- Claro que si, pero ella lo rechaza. Menhiko le ha metido en la cabeza que Latiz desea mostrarle un bello Céfiro para que ella siga manteniendo la cerradura... es terrible. La conversación entre los hermanos es nula, Tanme no confía en el. Y ahora Latiz ni siquiera tiene a Primera, porque ella se fue cuando Menhiko se puso de novia con Latiz... nadie sabe donde esta esa hadita.
Fuu se quedo callada, y Umi respeto su silencio. Cuando Presea se lo había dicho, ella había quedado igual. Pero de pronto... Fuu le dio un gran abrazo.
- Querida Umi, has cambiado mucho.
- ¿Por qué? - dijo ella, sorprendida
- Antes no hubieras guardado este secreto, ni mucho menos comportarte así. De verdad me sorprendes. Y necesitamos de alguien así como tu ahora que se vienen estos dos problemas juntos: Menhiko y Hikaru. ¿Qué haremos?
- Primero, nos separaremos. Yo iré a ver... no, mejor ve tu. Tienes mas dotes para practicar la diplomacia que yo. Ve tu a ver a Tanme, explícale quien eres y por que vas allá. Yo iré a ver a Hikaru, y a intentar detener esa boda que Soa pretende llevar a cabo a toda costa...
- Partiré con Windom inmediatamente. ¿Tanme vive en...?
- Las Zonas Vírgenes del Norte de Céfiro. Casi no hay nada hasta una isla parada en el vacío con un enorme castillo construido encima - dijo Guru Clef.
Las amigas se dieron un gran abrazo.
- Volveremos a vernos - dijo Umi con lagrimas en los ojos - y estaremos junto a Hikaru
- Volveremos a vernos - dijo Fuu a su vez, quitándose los anteojos para limpiarse unas lagrimas que querían asomar - y tendremos un Céfiro pacifico nuevamente. ¡Que deseos tengo de que alguna vez viniéramos realmente a descansar!