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Capítulo 4: La misión de Umi

 

 

 

El genio entro, y Umi se metió dentro de el. Latiz también se metió dentro de Seres, aunque en rigor no podía hacerlo, Umi ordeno a Seres que lo permitiera para poder entrar con mas disimulo en los territorios de Soa. Dos genios se ven mas que uno...

Era una cosa dificil: eso se veia desde que te acercabas. Pero Umi y Latiz no vieron que tanto hasta que llegaron cerca del castillo.

Habian por lo menos 20 genios guardando puertas y otras entradas menores, todos ellos alertas. Latiz y Umi no sabian como hacerlo... se quedaron vigilando una posible entrada, pero los genios no son como los humanos: no dormian, no bostezaban, no se movian... ¿no se movian?

 

 

Salieron de Seres y se acercaron con cautela a un genio. A diez metros se escondieron tras una gran roca. Y los miraron mas detenidamente.

 

 

Entraron corriendo al castillo. No habia sadie en los corredores, todo era un silencio sepulcral solo interrumpido por el sonido de los tacos de Umi y la armadura de Latiz. Las antorchas eran mas frecuentes mientras bajaban por una escalera a un subterraneo muy oscuro. Latiz tomo una al final de la escalera, y se acerco a una esquina.

 

 

Al final del corredor habia un gran balcon muy adornado. Una bella luz magica adornada todo un recinto que habia bajo ese balcon. De forma alargada, con vitrales y un altar al frente, Latiz tuvo toda la impresión de que ese lugar era...

 

 

Umi miro hacia abajo, y lo que vio la lleno de horror.

 

 

Umi y Latiz salieron corriendo como locos buscando por todo lados. Subieron la escalera y se separaron para buscar mejor.

Latiz busco en el primer piso, y Umi comenzo a subir las torres. En cada una encontraba una habitacion, a veces con un balcon y otras con un jardin en las alturas. Latiz entraba en grandes piezas adornadas con esplendor y elegancia , todas vacias.

Pasaron angustiosos diez minutos, cuando Latiz sintio que Umi lo llamaba desde un balcon. Fue corriendo donde la chica, subiendo una larga escalera de caracol, y llego arriba. Se veia un jardin excelentemente cuidado afuera, en el balcon.

 

 

Latiz puso su ojo ahí. Estaban dentro Hikaru y Soa, la primera vestida con su traje de novia, y el segundo apresurandola.

 

 

Latiz se separo de la cerradura, y fue con Umi a esconderse en silencio tras un arbusto. Se abrio la puerta y vieron salir a Soa, muy elegante tambien, y bajar apurado las escaleras. En cuanto se perdio de vista, entraron en la habitacion. Hikaru estaba de pie, mirando por una ventana. Parecia pensativa.

 

 

La chica se dio vuelta, asustada. Pero cuando vio quien era se relajo.

 

 

Hikaru los miro.

 

 

Los ojos de Hikaru se abrieron enormemente, y parecio entrar en trance. Y una voz extraña para ese momento, aunque antes hubiera sido perfectamente normal, salio de sus labios. Era la voz de la antigua Hikaru, la amargada. Umi sintio un escalofrio cuando la oyo. La diferencia era asombrosa...

 

 

Umi, resumiendo lo mas posible, conto toda la historia de Tanme, Menhiko, y los espiritus. Y agrego lo de la batalla de Soa y los Pilares. A fin, Hikaru tenia los ojos brillantes de lagrimas.

 

 

En este punto de la conversacion sucedió algo extraño. Una luz roja se fue juntando al lado de Hikaru, muy pequeña. Y fue creciendo hasta que se transformo en una pequeña hadita... era Luz.

 

 

Hikaru abrio los brazos, y una vez mas, acepto a Luz dentro de su corazon. Una Luz renovada, buena y casi angelical, que esta vez si nunca volveria a alzarse contra Hikaru.

De inmediato, la chica abrio los ojos que se llenaron de lagrimas.

 

 

Primero, la chica vistio rapidamente por una transformacion magica su ropa y su armadura. Y luego con la espada llamo a su Genio. ¡Rayearth!

Se subieron a la gran maquina de un salto, y cuando de un golpe se abrio la puerta de la pieza, ya ellos estaban bastantes lejos, acercandose al lugar donde Umi habia dejado a Seres.

Pero no todo era tan bueno. Iban pasando por entre los Genios de roca para irse, cuando de la torre mas alta del castillo, donde habia estado Hikaru, comenzaron a salir luces de colores, roja, morada, amarilla, y cada color tocaba a una roca. Y esa roca volvia a la vida y se tranformaba en un Genio.

 

 

Cuando Rayearth toco tierra, Umi salio del Genio y se fue a Seres. En cuanto entro ambos Genios se elevaron y comenzaron rapidamente a volar.

 

 

Lo mismo sucedió con el poder de Umi. Impacto contra bastantes, pero la gran mayoria seguia en pie, comandados por el gran Genio negro. Este se acercaba volando a una velocidad aterradora; los Genios lo seguian a distancia, como un gran enjambre.

 

 

Siguieron volando lo mas rapido que daban los Genios, pero asi y todo el Genio negro era mas rapido que Rayearth y Seres, y no podian usar la Gema de las Dos Lunas. La situacion se veia desesperada.

 

 

La Gema, ahora si, comenzo a brillar con una luz blanquisima, que cego por completo a Umi durante unos momentos. Cuando abrio los ojos de nuevo, la luz habia pasado, pero la Gema aun brillaba levemente. Y llegaban a ella miles de rayos de luz direfentes con las voluntades de todas las gentes buenas de Cefiro.

 

 

Hikaru asintio. Y de Latiz salio un rayo de luz negro y de Hikaru, uno especialmente brillante, rojo.

 

 

La Gema cumplio con lo ordenado. Un enorme rayo de luz salio de Seres y se dirigio rapidamente a Soa. Este, gracias a la enorme velocidad que llevaba, no pudo desviarse y...

Se vio una explosion. Las chicas y Latiz la pudieron ver cuando se alejaban de alli volando a la maxima potencia, una explosion de luz que absorvio a todos los Genios, principalmente a Soa.

 

<< Gracias, Clef... - penso Umi - de verdad tenias razon en que este medallon me iba a servir. Ahora comprendo por que eres el mayor mago de Cefiro...>>

 

Y mientras Umi miraba hacia otro lado (quizas solo por ella), Hikaru beso timidamente a Latiz, y a el se le quito el enfado de inmediato. Por fin se habian arreglado las cosas entre ellos.

 

Capítulo 5