free web hosting | free website | Web Hosting | Free Website Submission | shopping cart | php hosting

Capítulo 11

 

 

 

Como era lógico las primeras en llegar a casa de las outer scouts son Serena y Mina que, impacientes por recibir las clases de magia que Sonami les había prometido ,llaman a la puerta. Setsuna les abre.

 

 

Silencio

 

 

Todas las chicas obedecieron a su profesor(algunas no de muy buena gana) y poco a poco comenzaron a formarse imágenes en sus mentes aunque en muchos casos no eran las apropiadas. En la mente de Michiru comenzó a formarse la imagen del mar, con el sonido de las olas a romper en los acantilados, el viento meciendo las embarcaciones, sus peces...parecidos a los que había en su hermosa pecera que había sido destruida por su amor...¿por su amor?, claro que no la culpa de todo la tenía el recién llegado que no había dejado de molestar a Haruka ni un solo instante. Por otro lado, Haruka no se había podido quitar de la mente la imagen del extranjero siendo aniquilado por la furia de un huracán, Serena no paraba de pensar en el beso de Darien, Mina en la cantidad de cosas que podría tener cuando terminará la clase, Amy en que todo esto era una tontería, tan solo Lita, Rei y Setsuna parecían tomárselo en serie. Mientras tanto Sonami presentía que esas chicas no se concentraban lo suficiente pero aún así continuó con la clase.

 

 

Lita se apresuró a salir de allí, seguramente Rei tendría razón y no harían mucho , no se les veía demasiado concentrados. Mientras caminaba hacia el restaurante su rostro comenzó a entristecerse al pensar en una discusión que había tenido en la mañana con el chef del restaurante, es decir, el dueño. Era un hombre joven, unos cinco años mayor que ella, guapo y rico, tanto, que aunque no trabajara en toda su vida podría vivir cómodamente, sin embargo, amante de la cocina no se había podido resistir a abrir un resturante y trabajar en él, además era muy bueno aunque tenía algunos puntos débiles: los dulces. Lita sonrió al recordar el desastroso intento que había tenido cuando quiso hacer una tarta de fresas igual a la que ella y Taiki habían preparado, o intentado, hacer años atrás. Pero el recuerdo de lo sucedido le borró la sonrisa. Ella pensaba que eran amigos, muy buenos amigos compartiendo su amor por la cocina pero cuando esta mañana Lita había sugerido un pequeño cambio en uno de sus platos preferidos él se había enfadado mucho y le había dicho que eso no era asunto suyo. ¿Le pasaría algo? Al llegar a la puerta del restaurante , suspiró y entro, ya había bastantes mesas ocupadas sin ser la hora punta, hoy tendrían mucho trabajo.Justo en ese momento una mujer bastante gruesa y fea torció una esquina y se detuvo frente al restaurante. Echó un rápido vistazo hacía atrás, suspiro como aliviada y entró en el local apretando muy fuerte entre sus manos una cajita de color azul. Al poco rato , un nuevo individuo apareció por la esquina y se detuvo frente al restaurante, sin embargo, no entró sino que continuó su camino maldiciendo y jurando que esa monstruosidad de humana se las pagaría y que lamentaría haberse metido con él. Ese hombre era Riak.

 

Continuará...