Un camarero atendió a la señora y la guió hasta la mesa que había reservado en la mañana para ella y su cita, que por cierto iba tarde, lo cual la puso de muy mal humor pagándolas con el camarero a quién no paraba de llamar quejándose de todo, que si los vasos estaban sucios, que si ese no era el vino que ella había pedido, etc, etc, etc, hasta que el pobre muchacho harto ya de la señora le respondió que sino le gustaba el lugar se marchara, a lo que esta replicó que quería ver al dueño del local pero el muchacho se negó a molestarlo para tal payasada. La mujer, cuyo nombre era Arimi, se puso aún más furiosa y armó tal jaleo que algunos clientes comenzaron a marcharse, no hubo más remedio que avisar a Hiroshi, el dueño del establecimiento. El muchacho trató de explicarle a su jefe lo sucedido atestiguando que toda la culpa era de la mujer, testimonio que corroboraron los allí presentes pero este despidió al camarero y le encargó a Lita que se ocupara especialmente de aquella mesa. El joven se marchó abatido, Arimi se sentó satisfecha y más o menos todo volvió a la normalidad. No obstante, al ver lo injustamente que se había obrado nuestra guerrera intentó hablar con su amigo pero este se mostró grosero y malhumorado, incluso la amenazó con despedirla, con lo cual no le quedó más remedio que obedecer aunque, en su interior, estaba muy enfadada y dolida. Estaba claro que algo malo le había ocurrido a Hiroshi porque ayer él no era así pero fuera lo que fuera no justificaba su comportamiento ni hacia ella ni hacia los demás porque a los camareros los traía como locos, cualquier error y se los comía vivos. Resignándose se dirigió hacia la mesa de la señora , ¿o sería señorita? Seguramente esto último porque ¿quién querría casarse con alguien tan desagradable como ella?
Lita: ¿Qué desea?
Arimi: ¡Tráeme un vaso de agua, que tanto ajetreo me ha dejado exhausta! Pero procura que sea agua de calidad.
Lita: Señorita aquí...
Arimi: ¡Señorita! Soy señora sólo que me quedé viuda y ,no creas que no he podido volver a casarme otra vez, pero con tipos como el camarero de segunda ese y el tipajo de afuera estoy mucho mejor sola.
Lita:(acentuando la palabra)señora aquí sólo tenemos agua de...
Arimi(levantado una mano): Eh! Estoy aquí.
Lita: Puede hacer el favor de no gritar.
Arimi: Sino quieres que grité ve a buscarle, es aquel hombre de allí, el del traje marrón y cabello blanco.
Lita: Está bien, iré a buscarle. (Al hombre)Perdone señor creo que allí lo esperan.
Hombre: Oh¡Muchas gracias jovencita aunque créeme no es una compañía muy agradable.
Lita(sonriendo): El cliente siempre tiene razón.
Hombre(Lita ya se ha marchado): Bueno, la tienes. Más te vale que no sea una broma no me gusta perder el tiempo.
Arimi: Tranquilo, estoy segura de que te sorprenderás, además te he traído algo más, algo muy valioso.
Hombre(con mucha curiosidad): ¿En serio? Pues muéstrame la mercancía.
Arimi: No tan deprisa, antes vamos a cenar que me muero de hambre.
Hombre(bajito): Como siempre.
Arimi: ¡Camarera!
Clientes: Shhhhhhhhhhhhhhhhh!
Arimi: Imbéciles. ¡Camarera!
Lita(corriendo): YA voy, ya voy, ¿qué es lo que quiere?
Arimi: Y tu que crees, esto es un restaurante, ¿no?, quiero comer, tráeme la especialidad de la casa.
Lita: Claro, y usted ¿señor?
Hombre: Lo dejo a tu elección, pero que sea algo muy sabroso.
Lita(alegre): Por supuesto.
Arimi: ¡Qué chica más antipática! Menos mal que es más eficiente que el otro que sino..., bueno ahora mi querido amigo hablemos de negocios, ¿cuánto piensas pagarme? Espero que sea una gran cantidad porque ni te imaginas el trabajo que me ha costado conseguirla hasta me he tenido que pelear con un tipo de lo más raro que también la quería pero por supuesto he sabido ponerle en su sitio, unas cuantas tortas y listo. Bueno, ¿qué me dices?
Hombre: Enséñamela y después hablaremos.
Arimi: Está bien, está bien.
Arimi sacó de su bolso una piedra bastante grande de color rojo y una cajita azul que al acercarla a la piedra brillaba con una suave luz.
Arimi: Sin duda es el mayor rubí que el hombre ha visto en todo estos tiempos y la caja, bueno la caja es sin duda una gran obra de arte, es perfecta, es...
Hombre: ¡Ya basta! Conozco de sobra tus manipulaciones así que dámelas y cuando haya determinado su autenticidad hablaremos del precio.
Arimi: ¡Viejo tacaño! Aquí tienes.
Hombre(sacando un aparato para examinar el supuesto rubí): Estas equivocada, esta piedra no es un rubí, no se puede negar que es una copia muy buena pero es falsa, en cambio, la caja.... necesitaría hacerle unas cuántas pruebas más, el material del que parece estar hecha me es desconocido.
Arimi: ¿Qué la piedra es falsa?¡Maldita sea!¡Eh, pero que haces!¿ por qué te levantas?
Hombre: Esta reunión no tiene sentido ya, me voy a analizar la caja.
Arimi(incorporándose a la vez que le arrebata la caja): ¡Ni hablar! Esto es mío si lo quieres analizar será en mi presencia, voy contigo.
Hombre: Bien, vamos.
Al cabo de unas horas el restaurante cerró y Lita se marchó sin esperar a Hiroshi como normalmente hacía. En la mano llevaba una piedra roja que encontró en la mesa de Arimi cuando esta y su acompañante se marcharon. Pensaba que haría muy buen juego con sus plantas y por eso la había cogido, de todas formas, si tenía algún valor ya volverían a por ella y en tal caso se la devolvería a su dueño.
En ese momento sintió como una mano la agarraba del brazo y asustada se giró bruscamente dispuesta a defenderse. Era Hiroshi, que después del golpe que ella le había propinado yacía en el suelo con un labio partido.
Lita: ¡Hiroshi! ¿Estás bien? Lo siento, me asusté y no sabía que eras tú(tocándole el labio), ¿te duele mucho?
Hiroshi: ¡Ah! No te preocupes no es nada que no se pueda arreglar. Eres increíble además de cocinar bien eres muy fuerte.
Lita(cambiando su expresión de preocupación por otra no tan agradable): ¿Ya se te ha pasado el mal humor?
Hiroshi: ¿Qué?¿Yo, malhumor? ¡Ah, era eso!
Lita: ¡Cómo qué eso!. Esta mañana me tratas como a una esclava en vez de como una amiga, te portas como un auténtico déspota con los demás y sólo se te ocurre decir, ah! era eso. ¿Debería haberte roto la mandíbula también!.
Hiroshi(corriendo tras Lita que se iba): ¡No, espera!¡Tú no lo entiendes, es que tengo... ahhhhhhhhhhhhhhhhhh!
Lita: Hiroshi. (pensando)¡Riak! Debo esconderme para transformarme.
Riak: Bueno, un estorbo menos. Ahora jovencita dame la piedra que tienes en la mano.
Lita(retrocediendo hacia un callejón): ¡Ni lo sueñes!
Lita salió corriendo y se escondió en el callejón aprovechando para transformarse. Riak, encolerizado, se acercó al muchacho que estaba recobrando la conciencia y amenazó con matarle si ella no salía de su escondite pero un fuerte impacto le hizo soltar al chico, Sailor Júpiter había llegado.
Sj: ¡No lo toques!¿Quieres la piedra? Pues lucha conmigo.
Riak: Parece mentira que no hayas escarmentado con lo del otro día. Cuando os daréis cuenta que todo lo que hagáis es inútil, no sois rivales para mí.
Sj: ¡Hojas de roble!
Riak: SREK SAHRI RIAS.
Sj: ¡Maldición, mi golpe no le ha hecho efecto!
Riak: He creado una barrera impenetrable a mí alrededor. Ahora prepárate a morir. SREK SAHRI RITYU.
Sj esquivó el rayo como pudo, sabía que tenía pocas posibilidades de derrotarle pero se le había ocurrido una idea que tenía que llevar a cabo antes de que el villano la paralizara, le enviara monstruos indestructibles como la otra vez , o cualquier otra cosa. Volvió a introducirse en el callejón en busca de algo que le sirviera para sus planes, cuando lo encontró salió y se rindió. La reacción de Riak fue en un principio de sorpresa pero después en vez de pensar que tal vez se tratara de una trampa se dirigió a ella todo seguro de su supremacía. Muy despacio este se fue acercando hacia ella que mantenía la mirada fija en su oponente y cuando este le exigió la piedra , sj le mostró la mano izquierda en donde la tenía mientras que con la otra le agarró del cuello, soltó la piedra y le metió un pañuelo en la boca.
Sj(sin soltarle): Bueno, creo que ahora las cosas han cambiado porque sino puedes hablar no puedes invocar tus hechizos, ¿me equivoco?
¡Guay una guerrera!. Voy a pedirle un autógrafo.
De entre las sombras apareció un joven que corrió hacia la chica provocando que esta se distrajera, lo que le permitió a su presa soltarse. Con los ojos llenos de furia y odio por haber sido engañado dos veces en un día Riak se dispuso a invocar su hechizo más poderoso para acabar de una vez por todas con la guerrera cuando percibió la presencia de alguien que sin duda si podría vencerle: Sonami. Se detuvo y aguantándose su rencor cogió la piedra que sj había dejado caer y desapareció.
Sj(no se había dado cuenta de que Sonami estaba allí aunque ya se había marchado), todavía temblando al pensar en lo cerca que había estado de su fin pero a la vez furiosa por la intromisión, miró al causante con tal ira en sus ojos que este salió corriendo tropezando en el camino con alguien que estaba tendido en el suelo y al que no se molesto en ayudar. Lita se dio cuenta de que el herido era Hiroshi y tras volver a la normalidad y tranquilizarse un poco acudió en su ayuda. Lo tomó entre sus brazos y lo llevó al hospital en donde estuvo esperando a que despertase. Afortunadamente no estaba gravemente herido y no tardó mucho en recobrar la conciencia.
Hiroshi: ¿Lita?¿Tú me has traído aquí?
Lita(dulcemente): Sí.
Hiroshi(sonriendo): ¿Ya no estás enfadada?
Lita(sonrojada): Bueno...sí...no...eso ahora da lo mismo.
Hiroshi: Bueno, yo no opino lo mismo, tengo una reputación que salvaguardar, sobre todo contigo porque te considero una gran amiga. Así que vamos a hacer una cosa. Como los médicos me han dicho que dentro de unas horas podré irme a casa, tu vete ya a la tuya y mañana estate en la puerta del restaurante media hora antes de que abra. ¿Ok?
Lita:No creo que sea una buena idea que mañana vayas a trabajar, si por un día no abres no te va a pasar nada, además...
Hiroshi: Shhhhhhhhhh, no te preocupes, tu tan sólo prométemelo, ¿vale?
Lita(hechizada por el encanto del chico): Vale.
La muchacha se marchó a casa y a la mañana siguiente se levantó muy temprano para cumplir su promesa. Cuando llegó al restaurante se encontró con Hiroshi que le pidió que cerrara los ojos y no los abriera hasta que él se lo dijera. Al cabo de un rato este le avisó que ya podía hacerlo y cuando lo hizo se encontró enfrente de dos individuos.
Hiroshi: Lita , te presento a mi hermano Kazuma, mi gemelo.